
Una manera distinta de entender las pataletas

Las pataletas o berrinches son un dolor de cabeza para padres, madres y cuidadores en general, pues confluyen muchas emociones tanto del niño como de los mismos padres, la rabia, principal emoción en juego, hace que muchos padres y niños pierdan la cabeza realizando actos de los cuales no tienen plena conciencia, los insultos, golpes e incluso peleas de pareja pueden desencadenarse producto de una pataleta.
Intentaremos esbozar un poco el origen de las pataletas. En primer lugar, es un error pensar solamente que aquel niño o niña que realiza una pataleta es solo un caprichoso, manipulador, mimado, que no tiene normas, o de más adjetivos con los cuales se describen a aquellos seres, se debe aclarar que aquella reacción de impotencia y frustración declara y manifiesta dos cosas, primero, su relación con el deseo y segundo su relación con los padres, como vemos uno es acto subjetivo y el otro un acto relacional.
Cuando nos referimos a la relación con el deseo o lo que quiere en la inmediatez, tendremos que aclarar que el niño entre los dos y cuatro años es un ser que desea en lo inmediato, desea ya, de un modo ansioso, habría que ver por ejemplo un niño pensando en su cumpleaños, además, su relación con el tiempo no es del mismo modo que el de los adultos, entonces, para ellos una semana, puede verse como una eternidad, de allí, entenderemos porque a esa edad causa tanto dificultad aceptar un no ante lo que se desea.
La relación con los padres no data del tiempo actual, es importante remitirse al momento inicial, es decir cuando se era bebe. Entre este tiempo y el tiempo donde es más común las pataletas observamos cómo la posición pasiva del bebé es una característica fundamental, son los padres quienes deben actuar ante el pedido del bebé por ejemplo frente a la alimentación, la respuesta de los padres puede darse de diferentes modos, con desdén, ansiedad, cautela, incluso rabia o negligencia, pero también en conjunto con el padre, la madre puede ir poniendo límites a la demanda del seno por parte del niño, pues es bien sabido que existe un momento donde el consumo de leche pasa de ser solo un consumo de alimento a formar parte de una consecución de placer, es allí donde el límite con el deseo se instaura, donde aparece el primero no, esta frustración es fundamental, pues tiene efectos en lo que más adelante puede presentarse en pataletas.
Esta perspectiva nos da una luz de abordar las pataletas de un modo diferente, pues no sólo reduciremos el tema al acto explosivo, sino que lo entendemos como una relación con el deseo y cómo actúan los padres y educadores frente a ello, entonces, cabe preguntarse, como es la relación de mi hija/o con la comida, accedo a su demanda? ¿Accedo a su demanda de dormir conmigo siempre? ¿Accedo a su demanda de no cumplir responsabilidades? ¿Reaccionó con rabia o lo ignoro? O ¿accedo para no perder su amor? La manera en que actúo frente a la demanda de los niños será la pregunta clave que servirá para entender por qué un niño es o no pataletoso, y aclaramos que no pretendemos decir que no debemos cumplir ciertas demandas, pero que si es importante calcular el alcance de lo que implican ceder ante ellas, o dejar de colocar límites por pesar o usando el nombre del amor.
Esteban Meneses
psicólogo
Especialista en infancia y adolescencia
